Cajita feliz

Fotos: Esteban Nantes Mi hija mayor me hace una trenza en un banco de la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Llevamos un rato acá. Venimos de paso de nuestras vacaciones en Uruguay para hacer noche en un hotel antes de seguir en auto a casa a Bahía Blanca. Son las nueve de la noche …

Bienes personales

de: contador Martín para: <eugenia.rodriguez0828@gmail.com> fecha: 6 dic. 2018 16:02 asunto: Me acordaba Hola Maru! Este es un mail amigable, sin impuestos ni facturas, porque me estaba acordando que en este fin de ciclo lectivo tu nena María termina el jardín! Como lo estas llevando? Recuerdo el año pasado cuando terminó el jardín mi hija …

Seamos vikingos

A mi hija María le digo vikinga. Ahora tiene 6, pero a los 3 cuando perdió un diente en un golpe casi no lloró. “Se me rompió un dientito”, dijo esa noche en la guardia. Crece y sigue igual. Si le dicen petisa dice “basta” y se va. Si tiene frío se abriga con un …

No sean felices

  Hola hijas. Estamos en tiempos de alegría de Facebook. Esto es: una foto, la palabra “feliz” y 12 signos de admiración. Desconfío de quienes abusan del término. De los que nunca te cuentan una pálida, una chinche. Suelen ser los que suscriben al mandato social de "ser" feliz, lo cual es tan posible como "ser" …

Día de apendicitis

08:00 Me levanto y siento un retortijón en la panza. Camino a la cocina encorvada. —Me está por venir —pienso. 12:00 —¡Apúrense que cierran el colegio! —grito a María y a Antonia. Pruebo un raviol de verdura. Un asco. Apoyo los brazos y la cabeza sobre la mesa, mientras las nenas terminan de comer. —Hipocondríaca —me …

Cara de Linkedin

Hoy te quiero agradecer, Antonia, porque sos una gran fotógrafa de caras de Linkedin. Te mejorás sesión a sesión. Todavía no sabés qué es Linkedin porque tenés 7 años, pero lo que es sacar fotos con una sonrisa, camisa blanca y fondo neutro, se te da muy bien. Por si en el futuro ya no …

20 años de miedo

Baja el sol y estoy sola con las nenas, Esteban no está. Es momento de preparar la madriguera. Cierro las persianas, pongo la alarma, prendo las luces de afuera y confío en que mi perra de 2 kilos va a ladrar si escucha algo raro. Cenamos, la pasamos lindo. Al acostarnos, oscuridad y tensión. “No …