Seamos vikingos

A mi hija María le digo vikinga. Ahora tiene 6, pero a los 3 cuando perdió un diente en un golpe casi no lloró. “Se me rompió un dientito”, dijo esa noche en la guardia. Crece y sigue igual. Si le dicen petisa dice “basta” y se va. Si tiene frío se abriga con un …